Segovia es una ciudad española en la provincia de Castilla y León donde se
encuentra el acueducto construido por los romanos a principios
del siglo II D.C.
Precioso
Los ríos que atraviesan la ciudad son el Eresma y el Clamores, al pie de
la sierra de Guadarrama.
El jueves 12 partimos rumbo a Segovia mis aitas, mi tío, que nos quiso
acompañar y yo. El viaje se organizó porque el 14 yo tenía que competir dentro
de la llamada competición paraecuestre.
El viaje
fue bastante ameno pero al aproximarnos a Altsasu, situado en el valle de
Sakana, sufrí una especie de malestar general que al final no fue a mayores.
Quizás se debió a los nervios anteriores a la competición, pero tan solo fue
una pequeña anécdota del viaje. Nos tranquilizamos y emprendimos camino a
Segovia. En el trayecto vimos paisajes hermosos cubiertos por un ligero manto
de nieve, sobre todo en la provincia de Burgos. ¡Qué preciosidad!
Al llegar
a Segovia nos hospedamos en el Hotel Las Sirenas (Calle de Juan Bravo 30).
Dimos una
pequeña vuelta por la ciudad para ver qué ambiente se respiraba y para ver en
qué restaurante podíamos cenar. Después de descargar las maletas nos fuimos a
dormir, ya que después de 4 horas viajando, estábamos abatidos.
Al día
siguiente tuvimos que madrugar porque a las 9 horas en el Centro Ecuestre de
Castilla y León organizado por la junta de Castilla y León, daban comienzo unas
jornadas intensivas para aprender mucho más sobre el mundo de la equinoterapia.
Las instalaciones eran magníficas y los campos de entrenamiento amplísimos. ¡Todo
un lujo lo que tienen en Castilla y León!
Una vez
dentro de la sala donde se llevó a cabo la presentación, nos dieron el horario
y el impreso de los diferentes grupos que competíamos. Yo estaba en el grupo 1 A,
es decir, tenía que llevar el caballo al paso, un poco ligerito para que no se
durmiese, pero con energía. Otro contendiente estaba en el grupo 2, y así hasta
terminar en el grupo 4, que es el más difícil.
Yo
siempre monto a Amets (sueño en euskera), y en la competición formé equipo con
él.
Pero
antes de competir tuvimos que entrenar y perfeccionar las propias técnicas.
Mantuve conversación con los numerosos competidores que se acercaron hasta las instalaciones.
Llegó mi turno para hacer el entrenamiento. Estuve bastante nervioso antes de
competir, ya que era la primera vez que lo realizaba en público. Me tranquilicé
un poco más al realizar técnicas de relajación. No salió del todo bien, porque
aún soy novato en esto y tengo que aprender muchísimo más para posteriores
competiciones y entrenos.
Después
estuvimos en una conferencia que impartían dos señores que sabían muchísimo
sobre el mundo de la equinoterapia. Eran David Hamer, de origen inglés, y Luis
Lucio. Ambos entendidos en la materia. También son jueces, es decir, hacen las
valoraciones de quienes salen a competir.
Después
de comer fuimos otra vez a aprender más y más sobre el mundo ecuestre y sobre
la doma. Más tarde me hicieron una pequeña valoración que consistía en diferentes
preguntas y pruebas, como por ejemplo: si tengo asma, si llevo silla de ruedas,
etc. Pruebas como: Psicomotricidad fina, mover el cuello de un lado a otro,
tocar el dedo con la nariz, etc. Todas esas pruebas eran para valorar en qué
estado se encuentra mi equilibrio.
Ya cansados nos marchamos a cenar y al hotel a
descansar para poder estar frescos a la mañana siguiente.
La
competición dio comienzo a las 8.30 horas. Estaba previsto que comenzase el
grupo 1 A que es el mío y terminara con el 4, pero no fue así. El día anterior
nos dijeron que como el grupo 1 A es un poco más lento preparando los caballos,
todo comenzaba con el 4. Así mientras yo estaba esperando para competir, me
estuve fijando en las pruebas que hacían los demás compañeros. Para salir a
competir la indumentaria es bastante simple: pantalones blancos, polainas, guantes
blancos, camisa blanca, americana negra que me prestó uno de los competidores,
Iker y varias camisetas térmicas que me puse yo porque hacía mucho frío.
Salí a
pista. La prueba no salió del todo bien, ya que estaba un poco nervioso, pero
menos que el viernes. Véase las fotos y los vídeos:
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¡¡Qué bien!!

Entusiasmados
Además yo quedé 1º del
grupo 1 A que es un aliciente para posteriores competiciones, y sobre todo para
ir progresando y mejorando todavía más en diferentes ejercicios encima del
caballo.
Campeones
Foto de recuerdo
Contentos
Eufóricos
Más tarde me llamaron
para calificarme. Me calificaron para estar en el grupo 1 B. Eso quiere decir
que mi nivel ha subido un poco, pero me dijeron que seguiría competiendo en 1
A. Y si mejoro, es probable que lo pueda hacer en el grupo 1 B, es decir, que
el caballo pueda intercambiar el paso con el trote. ¡Qué alegría me dieron!
Después de comer
asistimos de nuevo a la conferencia que daban Luis Lucio y David Hamer. En la
sala estuve un poco adormilado, ya que estaba cansado y no podía más. Me
molestaba la zona lumbar y dorsal, así que sintiéndolo mucho por la cena grupal
que estaba organizada, tuvimos que marcharnos hacia el hotel y descansar hasta
el domingo que concluían las actividades. Ese día tuve que entrenar para
perfeccionar y pulir los detalles sobre los ejercicios con Amets.
Una vez terminadas las
jornadas nos marchamos rumbo a Pamplona, pero antes hicimos aprecio del sabroso
cordero de Castilla. Comimos excelentemente y seguimos hacía Pamplona.
Sin duda una jornadas muy
intensivas, pero también gratificante porque nos han enseñado mucho. Muchas
gracias a todos los organizadores, compañeros/as, colaboradores y monitores por
montar este gran evento, y sobre todo gracias por enseñarnos tanto del mundo
ecuestre. Ha sido una experiencia nueva y gratificante. Gracias.
Hasta otra.
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