La situación comienza cuando observo a la señora proceder al estacionamiento de su vehículo en una zona de discapacidad sin tarjeta.
Jon: ¡usted no debe aparcar en este estacionamiento reservado para personas con movilidad reducida!.
Señora: sólo será un momento
Jon: ¿cómo un momento? ¿Sabe usted que está infringiendo la ley por aparcar en ésta zona?
La señora insiste de nuevo que solo será un momento.
Jon: ¿podría retirar su coche de ésta zona?
Señora: si solo es un momento.Al ver que la señora hace caso omiso de las indicaciones de Jon, éste opta por llamar a los municipales y comunicarles que hay un coche estacionado en la zona de discapacidad, y que por favor lo retiren a la mayor brevedad posible.
La señora sale de la tienda y pregunta: ¿Dónde está mi coche?
Jon mostrándole la tarjeta de discapacidad responde: por estacionar en este lugar, he llamado a los municipales y se han llevado su auto. Ya le he advertido una y otra vez, pero como no me ha hecho caso… ahora vienen las consecuencias.
La señora disgustada reconoce que se ha equivocado y que no volverá a ocurrir.
Jon: ¡verá como la próxima vez pone más atención!.
Adiós, buenas tardes.