martes, 22 de febrero de 2011

Los onomatopellicos de Espoidomar.

Aquí estamos otra vez imitando los ruiditos que hacen el resto de mis compañeros de Espoidomar. Voy a nombrar a uno de ellos, porque los 3 primeros ya les puse aquellos ruidos extraños. Así que vamos con el cuarto que se llama tarrrr. Esta es una profesora. Es espoimareña y siempre esta gruñendo, por eso le llamo de esa manera. Hace ruidos extraños como por ejemplo crrrrr, salid de esta clase inmediatamente que me tenéis frita, quita esa mano llena de dedos, mira Fermin, como no encuentres... no sé lo que te voy a hacer, buscad e investigar en el ordenador. En fin, nos lo pasamos teta con ella. Otra especie de ese planeta se lama torotaro. Esta es otra profesora, también es de Espoiodomar. Esta hace también unos ruidos super extraños: vamos a organizar la salida y con esto....... pun. lo rematamos.... pun.... listo calisto, entendido meridiano. Con esta también nos lo pasamos estupendamente. Otro personaje muy extraño se lama otorodor. Esta especie solo puede existir en mi planeta, porque hace ruiditos un tanto peculiares como: es que no se que poner Elena, ¿cuando acabamos?, ya ha pasado media hora Elena, jo, quiero acarbarlo, otra vez. Bueno, eso lo decimos todos los que estamos en Espoidomar, porque somos un poco quejicas. En fin con esa última especie que he nombrado ya he acabado.
 La semana que viene más. hasta la semana que viene amigos.

viernes, 18 de febrero de 2011

cuento de mi nacimiento


         Un 31 de mayo de 1990 como a las 3 de la tarde, una pareja de enamorados estaban en el hospital Virgen del Camino de Pamplona esperando a que naciera una hermosa criatura.
         Cuando yo salí de aquel pequeño orificio, que se hace cuando va a nacer un bebé, me di cuenta de que esa pareja eran mis padres. Entonces me llevé una tremenda alegría. Me presenté ante ellos. Les dije: Buenas tardes, soy Jon, vuestro hijo que acaba de nacer. Cual fue la sorpresa, que mis padres se miraron y exclamaron ¡mi hijo habla!, es recién nacido! qué raro.
         Asustados por mi rápida evolución al comunícame, me llevaron rápidamente a casa. Me llevaron en silleta. Les comenté a ellos que me dejaran ir a casa sin silleta, que me dejasen ir andando. Una vez más, mis padres se volvieron a extrañar y se dijeron ¡habla y anda! es algo raro. En el camino del hospital a casa, me preguntaron: Oye Jon, ¿Cómo es que has aprendido a andar y hablar a la vez? Les respondí que había venido de otro planeta. Además les dije que vino una nave espacial de donde yo procedía, y es que procedía de un paneta llamado espoidomar y me llevaron hacia vosotros, al planeta de los humanos, y aquí estoy con vosotros acompañándoos. Así fue mi nacimiento.

Querido aita:

Te pido de rodillas que por favor que me dejes ver el partido del FC Barcelona y el Real Madrid, ya que será un Mach vibrante y de una tensión tremenda. Este partido para mí es súper importante y supone gran emoción y no me quería perdérmelo por nada del mundo.  Además ese partido se juega una vez al año. Te pido por favor que me dejes verlo.
Ya sé que para ti es tarde, ya que el encuentro acaba a las 22:45 y te comprendo que no me dejes verlo.   Además al día siguiente hay que madrugar para ir al instituto.  Te prometo que el martes me levantaré alegre, despejado y sin sueño. Además si se hace tarde, yo tengo problemas en el equilibrio, de etiología desconocida pero procuraré ese día no andar  torpe, al día siguiente el cerebelo me responderá y estará al 100%.
Insisto en que me dejes solo por una vez en la vida.

                       Tu hijo que te quiere mucho jon.

jueves, 10 de febrero de 2011

bienvenido a mi blog, terrícola

Soy del planeta Espoidomar. En mi planeta tengo compañeros muy simpáticos al que les llamo de manera diferente. Cada uno tiene su nombre: A uno le llamo Laripinto que hace unos ruidos extraños como: pues no se, eheeeeeee, aaaaaaaaaa, mínose, ayyyyyy, ay que tía, hace muchos ruidos extraños, en fin, que nos divertimos un montón con él. Otro compañero que tengo se llama Otapinta, este también hace unos cuantos chillidos como estos: Yo quiero ser informático, yo quiero ser informático, yo quiero ser informático, a ver Elena, una pregunta Elena. Con este también nos partimos el eje, pero hay que decir que es un poco cansino el tío, ¡¡¡que pesaoo!!!. El siguiente bicho raro se llama Ecuomar. Esta es una chica, y es que también acepto chicas en mi planeta un poco raro. Mete unos chillos que te fastidia el tímpano. En fin, tengo muchos amigos con quienes me relaciono haciendo ruidos. No los voy a nombrar a todos porque sino me darán las mil y una.