domingo, 24 de diciembre de 2017

Encierren a la bestia


         Muchas veces me dejo llevar por el deporte y como consecuencia me pasa factura. Pero es tanta la pasión por ello que me dicen que pare de hacerlo. Yo les digo que es una parte de mi vida y con ello la manera que tengo de mejorar.

         Yo ya escribí en posts precedentes que cuando llevas un rato largo ejercitándote debes saber parar y tranquilizarte. No nos podemos llevar por la pasión. Para, porque tus musculos se te agarrotan y empiezan a quejarse. Es por eso el título a este post. De vez en cuando tenemos que enjaular a la bestia para que no sobrepase la barrera. Para mí no hay barreras que valgan, ya que yo soy un depredador y la bestia encarnada jajajajaja.

2 comentarios:

  1. Gracias por escribir este post porque me has hecho recordar algo de mi infancia.

    Cuando yo tenía 12 ó 13 años tenía ganas de tener los 16 años para poder hacer pesas porque le veía a mi padre.

    Cuando tuve los 16 años me enganchó porque quería ir al colegio musculoso e impresionar a mis compañeros con mis saques con la mano, sea en el fútbol o lanzando bolas grandes y pesadas. Además, también para poder dar buenas patadas al balón y así meter golazos imparables je je.

    Ahora no hago mucho ejercicio porque he perdido el interes un poco. No sé si con el paso de la edad pasa eso, aunque todavía soy joven.

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  2. De nada Gonzalo. Que el 2018 sea un año estupendo para toda tu familia y para el mundo entero.
    Un abrazo.

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