miércoles, 19 de noviembre de 2014

Maravillosos días en Madrid

       El jueves 13 mi tío, mis aitas y yo viajamos a Madrid con motivo de un evento muy especial de Wrestling, un entretenimiento familiar para todos los seguidores de la lucha libre.

         Antes de partir al Palacio de Vistalegre que se sitúa en el barrio de Carabanchel donde se celebraba el mayor espectáculo de la lucha libre organizado por la WWE, desembarcamos nuestro equipaje en el hotel Petit Palace situado en la calle Chinchilla y que hace esquina con la Gran Vía.

          Nos fuimos a comer a un restaurante cerquita de donde nos hospedábamos.

Eligiendo los menús
        Mi tío Oscar vino con nosotros porque tenía que ir a visitar a un amigo suyo que trabaja como periodista desde hace algunos años en Madrid. 

        Poco después nos despedimos y cada uno emprendió su camino.

        Mientras mi aita y yo viajamos en el metro hasta el Palacio, mi ama asistió a una obra musical titulada "Priscilla". Salió encantada.

         Nuestro espectáculo de la WWE estaba anunciado para las 19.30 p.m. pero tuvimos que esperar media hora para que se llenase todo el recinto. Su aforo es de 15000 espectadores. Estaba absolutamente lleno.


En mi salsa
Brutal

Disfrutando 

¡Qué fuerte!

¡Qué artistas son!
¡Arrolladores! 

I am the champion, yo soy el campeón 
           Conseguí una camiseta de una superestrella del momento; John Cena. ¡Qué pasada! Muchas gracias aita. La pena que tengo es que no pude tomar fotografías con ellos. 


         El épico evento se acabó a las 23.00 p.m. Salimos del Palacio hasta llegar al metro para volver a nuestro hotel. Estábamos hambrientos. Encontramos un restaurante donde cenamos y charlamos sobre lo acontecido. 


A gusto con la camiseta
         Descansamos en el hotel hasta la mañana siguiente. Dimos un pequeño paseo por la ciudad junto con Oscar para ver el ambiente que se respiraba por la Plaza Mayor y alrededores. 
Magnífico  
¡Qué majos!
           Descansamos un rato en el hotel y posteriormente nos fuimos a presenciar una obra de teatro que se titulaba Toc-Toc. La función trataba de 6 personajes que tenían sus respectivas fobias, y que estaban en la sala de espera con esperanza de ser tratados por un médico especialista en psiquiatría. Uno de ellos no cesaba de insultar sin querer al señor de al lado. Otro, de profesión taxista, tenía una obsesión de calcular absolutamente todo, y transmitía una risa un tanto contagiosa. Una señora mayor no paraba de santiguarse. Otra chica repetía las cosas siempre dos veces; el chico temía pisar las rayas del suelo, y además tenía que ponerlo todo de forma simétrica. Y la última paciente tenía verdadera obsesión por la higiene. 

         Todos lo hacían sin querer. La enfermera de la consulta irrumpe en la sala y les dice que el vuelo del doctor ha sufrido un retraso, pero que viene de camino. Después de una larga espera les dice otra vez que tiene que esperar todavía más. Cansados ya de esperar, el chico que temía pisar las rayas del suelo, les propone: ¿Por qué no hacemos terapia de grupo?, así podremos curarnos. Y entre todos poco a poco van aminorando sus fobias. 

         Resultó que el señor mayor que no cesaba de insultar era el psiquiatra que les iba a tratar y que se hacía pasar por paciente. Una bonita función que recomiendo a todos con la que os lo pasareis en grande riéndoos y divirtiéndoos.

         A la mañana siguiente emprendimos camino a Pamplona para ir a Eratsun.

         Un bonito viaje a Madrid con la compañía de mis queridos aitas. Y el momento grandioso que viví viendo la lucha libre. Gracias.

         Hasta pronto. 

3 comentarios:

  1. Vaya viaje más completo, debísteis pasarlo bomba. Lo que siento, es no poder haberos visto. Otra vez será.

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  2. Gracias Octavio. Así es, otra vez será.

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  3. Qué contento se te vé! Más quisiera yo, pero tenía clases.

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