Después
del cierre del gimnasio Jolaskide tuve que empezar a mirar por internet varios
centros deportivos en los que podría seguir realizando deporte. Me informé
sobre las distintas tarifas de los gimnasios Aquabide, Sparta y Larraona.
Después de pensarlo con mi familia,
tomé la decisión correcta de ir al gimnasio Larraona. La tomé por proximidad,
ya que el gimnasio está más cerca de nuestra casa que la de los dos restantes.
Ahora en Larraona estoy muy a gusto.
Incluso he llegado a presenciar la clase de Judo y la de Core (abdominales) y
no las veo factibles. La de judo porque mi atrofia cerebelosa de etiología
desconocida me lo impide, y la clase de abdominales porque ya hago ejercicios
en la sala de musculación. También hay actividades de combate como el Jiu-Jitsu
y el Kick Boxing que aunque me apasionan no las puedo practicar por lo
mencionado anteriormente.
Ya va a hacer dos meses que estoy en el
centro deportivo. ¡¡Animaaal!! Juro que causaré destrozos. El ciclón está aquí
y viene para quedarse.
Saludos.
